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Cuidado de tenis

Lo que puedes hacer en casa para que tu par aguante más entre una limpieza y otra. Cada material pide algo distinto.

Cuándo ya toca una limpieza profunda

Cinco señales de que el par pide más que un cepillado.
  • La mancha ya no sale con cepillo ni con paño.
  • La suela está amarilla y no aclara con nada de lo que tienes en casa.
  • La gamuza o el ante quedaron aplastados y ya no levantan.
  • El par huele aunque lo dejes airear.
  • Se acerca una fecha y quieres que lleguen presentables.

Seis hábitos que sirven para cualquier material

Ninguno lleva producto especial.
  • Quítales el polvo el mismo día

    Un cepillado seco al llegar saca la tierra antes de que se meta en la costura. Es lo que más estira el tiempo entre una limpieza y otra.

  • Sécalos a la sombra

    Nunca al sol, ni con secadora, ni sobre un calentador. El calor amarillea la lona, encoge la piel y despega la suela.

  • Guárdalos secos

    Un par húmedo en un clóset cerrado agarra olor y hongo en dos días. Déjalos airear antes de guardarlos.

  • Lava las agujetas aparte

    Sácalas y déjalas en agua con jabón neutro. Puestas se lavan mal y destiñen sobre el ojillo.

  • Rótalos

    Un día de descanso entre usos deja que la plantilla y el forro se sequen por dentro.

  • Ataca la mancha fresca

    La mancha del día sale con un paño apenas húmedo. La de la semana pasada ya está adentro del material.

Material por material

Gamuza, ante, piel, cuero, lona y sintético: cómo guardarlos, qué no hacerles y cada cuánto conviene una limpieza profunda.
  • Gamuza

    Cómo guardarlos

    En su caja o en una bolsa de tela, con papel adentro para que no se marque el frente. Lejos del sol.

    Qué no hacer

    Mojarlos. El agua deja cerco y aplasta la fibra, y una mancha de agua cuesta más de sacar que la de tierra.

    Cada cuánto

    Cepillado en seco cada semana. Limpieza profunda cada dos o tres meses de uso diario.

  • Ante

    Cómo guardarlos

    En un lugar seco y ventilado. Un cepillado siguiendo el pelo después de usarlos les quita el polvo del día.

    Qué no hacer

    Tallar una mancha de grasa con agua y jabón. Se abre, se extiende y deja el pelo apelmazado.

    Cada cuánto

    Limpieza profunda cada dos o tres meses.

  • Piel

    Cómo guardarlos

    Con horma o con papel adentro, lejos del calor. Un clóset junto al boiler los reseca.

    Qué no hacer

    Secarlos al sol o con secadora. La piel se contrae y se cuartea, y eso ya no se repara.

    Cada cuánto

    Limpieza e hidratación cada tres meses.

  • Cuero

    Cómo guardarlos

    En un lugar ventilado, nunca en bolsa de plástico cerrada: la humedad que queda adentro saca hongo.

    Qué no hacer

    Cloro y jabones fuertes. Resecan el cuero y despintan el hilo de las costuras.

    Cada cuánto

    Limpieza y acondicionado cada tres meses, y más seguido en temporada de lluvias.

  • Lona

    Cómo guardarlos

    Secos y a la sombra. La lona blanca guardada al sol amarillea aunque no la uses.

    Qué no hacer

    La secadora y el sol directo. Amarillean la lona y despegan la suela.

    Cada cuánto

    Limpieza profunda cada mes o mes y medio si los usas diario.

  • Sintético

    Cómo guardarlos

    Aireados antes de guardarlos, con las agujetas flojas para que no se marque el ojillo.

    Qué no hacer

    El cepillo duro sobre un estampado o un logo pegado: lo levanta en dos o tres pasadas.

    Cada cuánto

    Limpieza profunda cada dos meses.

Limpieza profunda en el taller

Cada material lleva su técnica y su producto. La entrega es en 72 horas.